

Carlos E. Bauza
Existe una escena que se repite en miles de salas de juntas cada vez que los números se tiñen de rojo: el director financiero mira la hoja de cálculo, frunce el ceño y señala con el dedo el renglón de "Marketing y Publicidad". "Es un gasto prescindible", dice con la seguridad de quien cree que está salvando el barco.
Lo que no sabe es que acaba de tirar el motor por la borda para que la nave pese menos.
En el mundo de los negocios, la reacción instintiva ante una crisis suele ser la contracción. Sin embargo, existe una diferencia abismal entre recortar gastos superfluos y eliminar los canales que conectan tu producto con el mundo. Cuando una empresa deja de invertir en marketing porque "no está vendiendo", está cometiendo el error de confundir la causa con la consecuencia.
Si no vendes, necesitas que te vean más, no menos. Eliminar el presupuesto de comunicación en plena caída es, en términos prácticos, aceptar la derrota de forma silenciosa. Es la Paradoja del Marketing: el momento en que más necesitas el oxígeno de la visibilidad es precisamente cuando decides dejar de respirar.
Uno de los fenómenos más frustrantes en la gestión de crisis es la desconexión jerárquica. Mientras el especialista en Marketing o el experto en E-commerce advierte —con datos en mano— que apagar las campañas destruirá el algoritmo y el posicionamiento ganado, el empresario suele tomar la decisión desde el miedo y la visión contable a corto plazo.
El error no es solo financiero, es de confianza técnica. Cuando las ventas bajan, el empresario tiende a:
Reflexión para el líder: Si contratas a un experto para navegar tu barco, no le quites el timón precisamente cuando empieza la tormenta. Escuchar al que entiende el algoritmo no es una opción; es un seguro de vida empresarial.
El ciclo del error se completa con una ironía cruel. Meses después de que el empresario decide, unilateralmente, "apagar el grifo" del marketing contra el consejo técnico, las ventas caen a niveles críticos (como era de esperarse). Es en ese momento cuando el dedo acusador señala al especialista en E-commerce o al Director de Marketing.
"¿Por qué no estamos vendiendo?", pregunta la gerencia, olvidando que fueron ellos quienes cortaron el suministro de oxígeno meses atrás.
Esta dinámica genera un daño triple en la organización:
Veredicto: Culpar al departamento de marketing por las bajas ventas después de haberles quitado las herramientas de trabajo es como culpar al jardinero porque las plantas se secaron... después de haberle cortado el agua.
Muchos empresarios formados en la vieja escuela ven el marketing como un "adorno" o un "premio" que se pueden permitir solo cuando las cosas van bien. Esta visión es letal en la economía digital de 2026.
Nota para el lector: Si dejas de hablarle a tu mercado, no esperes que el mercado te responda con su billetera.
Para entender el peligro de retirarse, hay que mirar hacia atrás. Durante la Gran Depresión de los años 30, la empresa Post era la líder absoluta del mercado de cereales. Ante la crisis, hicieron lo "lógico": recortaron drásticamente su presupuesto de marketing.
Por el contrario, Kellogg's dobló su inversión, apostó por la radio y lanzó un nuevo cereal llamado Rice Krispies.
Moraleja: La crisis no es el momento de esconderse; es el momento de que el cliente, que ahora es más selectivo, te encuentre primero.
Si las ventas han bajado, es comprensible que no se pueda mantener un gasto desenfrenado. Pero la clave no es la eliminación, sino la precisión. En 2026, la tecnología nos permite ser cirujanos del marketing:
Si el presupuesto está apretado, no uses el hacha; usa el bisturí:
El error de cortar el marketing en crisis es, en el fondo, un síntoma de un problema más profundo: la inseguridad del líder. Existe una máxima silenciosa en los pasillos de las empresas que fracasan: los mediocres buscan a otros más mediocres para poder sentirse inteligentes.
Cuando un empresario prefiere rodearse de "yes-men" que validen su miedo a gastar, en lugar de especialistas que defiendan la inversión con datos, está sellando su propio destino. El verdadero capitán no es el que sabe hacer todo, sino el que tiene la humildad de escuchar al que sabe manejar el radar cuando la niebla no deja ver el horizonte.
Si apagas el marketing para ahorrar, no solo estás apagando las ventas; estás apagando la inteligencia de tu organización. Y en el mercado de 2026, la invisibilidad es el paso previo a la inexistencia.

"¡Hola queridos seguidores! Bienvenidos a un nuevo episodio de Desde Mi Pantalla, transmitiendo con toda la energía desde la Venecia de America, Fort Lauderdale. Qué bueno tenerte aquí. Si es tu primera vez, gracias por la oportunidad y por subscribirte; y si ya eres de la casa, gracias por volver. Aquí hablamos claro y directo, de lo que vemos y lo que sentimos, asi que prepárate, porque hoy el episodio viene cargado de realidad, crudeza y sobre todo conciencia."


