

Carlos E. Bauza
Si alguien tal vez imagino ver las rejas de la entrada de Miraflores desbordadas de un mar de flores, ositos de peluche y mensajes de apoyo al presidente Chávez en su dolorosa convalecencia, mientras miles de seguidores en procesión y vigilias por todo el país y en los países del ALBA elevaban al altísimo sus peticiones por la sanación del líder, se ha llevado una grandiosa decepción. Porque solo grillos se escuchan a lo lejos y alguna que otra tímida araña subiendo al otrora balcón del pueblo. Esta es la escena que acompaña a los venezolanos hoy a varios días de la operación que según los médicos cubanos, le salvaría la vida a Hugo Rafael Chávez Frías de una muerte dolorosísima al verse inundado de su propias infecciones. Una escena de ausencia y soledad total que bajo ninguna circunstancia demuestra o por lo menos ilustra el amor tan grande y devoto de los millones de seguidores que tan ilustre personaje nos ha dicho tener hasta la saciedad. No ha habido cadena nacional de radio y televisión de las cientos que se hacen cada mes en Venezuela donde no se resalte el incondicional apoyo de las masas, del pueblo, del soberano a nuestro presidente, llegándose a oírsele decir que sin él, el país iría el caos, que sin él, el país se hundiría en una guerra sin fin, en resumen como bien dirían por aquellos lados “Después de mi el diluvio” “Après nous le déluge” seguramente diría parafraseando a Luis XIV o como él también dijera “El Estado soy yo” “l'État c'est moi” en una carencia absoluta de modestia pero si de absoluto yo mismo que solo Chávez sabe expresar en cada una de sus acostumbradas peroratas.
Las encuestas de opinión del gobierno le dan hasta un 85% de popularidad y aceptación al presidente, no hay marcha que no mueva mareas humanas que aunque traídas también por mareas de autobuses cubran de rojo las avenidas caraqueñas, los aeropuertos de los países del ALBA, sus calles, sus estadios repletos de seguidores que lo aclaman y aplauden mientras los vítores se confunden con su mágica presencia en un mar de almas que sería la envidia de famosos personajes. Pero ¡no! nada de eso se ha visto en estos días, solo una escuálida caminata de apenas 30 minutos de uno que otro chavista arreado por un ministro que padecían mas la pena de verse en tan comprometida posición que de la convalecencia del mismo presidente. Pero ¡no! solo silencio y una paz que resalta por lo inusual y que asusta más por lo incomprendido de no oírse explicaciones por parte de los ministros o ruedas de prensa con el parte médico. ¡No! solo una transmisión desde la Habana con algunas palabras del presidente prometiendo volver, no sabe cuándo pero que volvería a penas su equipo médico y su salud lo permitiera. Por cierto solo Fidel y Raúl dicen haber visitado al ilustre enfermo pero ¿y el pueblo cubano? y los millones de cubanos que desbordan la plaza de la revolución en cada conmemoración de la revolución ¿dónde están? A ninguno de ellos, ni siquiera al famoso “Pánfilo” lo hemos visto acercarse aunque sea a la distancia a la clínica donde convalece el ilustre personaje. ¿Acaso Cuba entera no está rendida a los pies de Chávez? ¿Acaso Cuba entera no debería agradecer con este tipo de fervor el apoyo irrestricto a tan grandioso personaje? la respuesta sigue siendo ¡no!
Todo indica que la apoteósico apoyo a Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de Venezuela no ha sido más que una manipulación de los medios oficialistas al inyectarnos casi hasta el tuétano que Venezuela toda así como América latina y el mundo apoyaban al líder del socialismo del siglo 21 y que nosotros, simples escuálidos, por la supuesta ínfima cantidad de seguidores con que contamos, jamás por más que quisiéramos podríamos sobrepasar esa avasallante y arrolladora multitud que en cada esquina lo aclamaba y apoyaba incondicionalmente. Todo indica que ha sido un embuste, una mentira tan grande como el cuento del Rey desnudo, solo una fabula de cuentos en la cual la población de cualquier país normal hubiese hecho la comidilla del día a día y la excusa ideal para hacer tambalear al frágil gobierno pero ¡no! esa opción mis queridos lectores también sería un cuento de fabulas que no cabria en este articulo por lo que lo dejo para otra oportunidad. Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de Venezuela esta desfilando desnudo ante sus súbditos, ante la opinión pública nacional e internacional, el Rey está solo en su laberinto y en su delirio seguramente sufre por no ver a las multitudes desgarrarse por el dolor y al observar solamente desde su ventana uno que otro pájaro disfrutando a la distancia de la brisa caribeña en una soledad absoluta que sus familiares no pueden llenar porque su enorme ego ha sido lastimado a morir y es más doloroso que su furúnculo pélvico. Estas solo Hugo Rafael Chávez Frías, estas solo y hoy más que nunca te das cuenta que si no fuera por la chequera repleta de petrodólares que te acompaña nadie levantaría aunque sea la vista para verte pasar porque todo ha sido una manipulación de los medios oficialistas que en este caso no tienen como mostrar en cámara lo que ¡no! existe.

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